TULIPÁN VIII. La hora ámbar
Cuadro con Textura | Relieve fotográfico en yeso | Pieza única | 33x55cm
ENVÍO GRATIS
Envío Protegido | Pago 100% Seguro | Certificado de autenticidad
Un solo capullo descansa entre sus hojas en una luz color de media tarde, cuando el sol perdona todo lo que toca. El relieve se vuelve arena tibia, barro cocido, piel. Envuelto en esa hora ámbar, el capullo no tiene prisa por abrirse — como si supiera que ser sostenido también es una forma de florecer.
Casi. Falta un clic.
Te acabamos de escribir Teresa y Jose. Busca el asunto
«Email de confirmación» y pulsa el botón verde — sin ese clic
no podemos mandarte la guía.
¿No lo ves? Mira en spam o en promociones, y si nos añades a tus contactos
lo siguiente que te escribamos te llegará directo a la bandeja de entrada.
No hemos podido apuntarte. Inténtalo otra vez en un momento, o escríbenos a info@cobelio.com y te mandamos la guía a mano.
SOBRE EL ARTISTA
Los artistas juegan con el límite del espectador a la hora de reconocer la naturaleza fotografiada; buscan sugerir, atraer hacia un puente entre lo onírico y lo real.
Plantean un estudio sobre el sacrificio como medio de creación. La dolorosa supresión de una parte genera un nuevo todo, una realidad de aristas insospechadas donde la sustracción nos brinda una inesperada abundancia de belleza e interés visual.
Es un paralelismo con el tiempo vertido en momentos grises, aburridos o angustiosos que, de algún modo, nos otorgan una perspectiva más amplia de lo que significa vivir y nos permiten distinguir y anhelar las etapas dulces.
Así, en sus fotografías, la forma afronta un proceso de transformación, sometida al dominio de la luz para renacer en una versión desconocida. El volumen se secciona revelando siluetas que antes pasaban desapercibidas. Diferentes planos, diferentes instantes capturados en una misma visión.
En este punto, el aspecto material de la obra juega un papel protagonista. Existe una conexión emocional primitiva que los artistas atribuyen a materiales naturales, vinculados a la tierra, irregulares y ancestrales como la arcilla o el yeso.
Esto hizo inevitable embarcarse en un arduo proceso de investigación autodidacta, con incontables ensayos y errores, hasta lograr transferir toda la potencia de sus imágenes de la pantalla al yeso. Ahora, fotografía y volumen se fusionan en una única entidad, en una materialidad inexplorada lejos de los soportes tradicionales.














































