CALABAZA I. Tan Poco
Cuadro con Textura | Relieve fotográfico en yeso | Pieza única | 67x80cm
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En el escenario de la vida, se encuentra una figura tenuemente alumbrada por un foco. Expuesta, en la completa oscuridad, es la representación de nuestra soledad frente al mundo. Sólo uno mismo recorre su propio viaje, a pesar del sustento de la familia, los amigos. Ellos son como los pequeños zarcillos de las calabazas, que con sus espirales sinuosas crean una red que llena el espacio vacío, nos ancla en la tierra y nos ayuda a elevarnos. Pero esta noche, ya todas las luces se han apagado excepto ese foco, que es la luna; y la atmósfera transmite calma inquieta. La penumbra es un infinito, solo limitada por una silueta que, con tan poco, se dibuja. Suficiente para poder reconocer una forma, suficiente para saber que estás despierto, suficiente para no estar perdido en la noche.
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SOBRE EL ARTISTA
Los artistas juegan con el límite del espectador a la hora de reconocer la naturaleza fotografiada; buscan sugerir, atraer hacia un puente entre lo onírico y lo real.
Plantean un estudio sobre el sacrificio como medio de creación. La dolorosa supresión de una parte genera un nuevo todo, una realidad de aristas insospechadas donde la sustracción nos brinda una inesperada abundancia de belleza e interés visual.
Es un paralelismo con el tiempo vertido en momentos grises, aburridos o angustiosos que, de algún modo, nos otorgan una perspectiva más amplia de lo que significa vivir y nos permiten distinguir y anhelar las etapas dulces.
Así, en sus fotografías, la forma afronta un proceso de transformación, sometida al dominio de la luz para renacer en una versión desconocida. El volumen se secciona revelando siluetas que antes pasaban desapercibidas. Diferentes planos, diferentes instantes capturados en una misma visión.
En este punto, el aspecto material de la obra juega un papel protagonista. Existe una conexión emocional primitiva que los artistas atribuyen a materiales naturales, vinculados a la tierra, irregulares y ancestrales como la arcilla o el yeso.
Esto hizo inevitable embarcarse en un arduo proceso de investigación autodidacta, con incontables ensayos y errores, hasta lograr transferir toda la potencia de sus imágenes de la pantalla al yeso. Ahora, fotografía y volumen se fusionan en una única entidad, en una materialidad inexplorada lejos de los soportes tradicionales.
























































